No huyan.

No teman de la oscuridad que aquí se pueda encontrar. No come a las personas, no las absorbe. Sólo formarán parte de un mundo loco.
Entre sin miedo.

domingo, 17 de abril de 2011

Ea.


Entonces, si no te gusta ni lo porno ni lo sangriento... ¿qué haces mirando mi blog?
  

Y, ¿yo por qué escribiré semejante estupidez?

Sé que quiero escribir porque noto las palabras y las sensaciones fluir por entre mis dedos pero, al mismo tiempo, soy incapaz de formar frases con las ideas que se arremolinan en mi mente y en cada poro de mi piel.
Lo insípido ha tomado el control y siento si estoy "sin sal" porque no puedo describir con habla lo que en verdad puedo llegar a hacer por una simple mirada así que no te cortes: 
mírame y descubre que en el fondo te aprecio; date cuenta de que quiero olvidar cada mal recuerdo de mi pasado entre tus brazos que es el lugar donde mejor me siento, que me protegen y me resguardan del frío invernal.

Ja, ja, ja,ja. Cursilerías las pocas. Aquí se acaba el show.

viernes, 1 de abril de 2011

El cambio del mundo celestial

Desde la ventana de su cuarto podía ver la gran extensión de la arena más blanca y pura que jamás había podido ver en vida. Su tacto era suave, según ella recordaba, y tan confortable que incluso su cama estaba hecha de la misma materia que todo lo que allí se formaba: la perlada arena. La luz no la cegaba nunca, aunque pareciese imposible, porque todo en tal mundo brillaba con una luz propia casi inhumana. Y nada de allí lo era. Cuando vivía en la tierra, por ese corto espacio de tiempo, aprendió que la gente no valoraba lo que en verdad importaba. Ella trató de cambiar sus opiniones, logró que unas pocas personas se diesen cuenta de una belleza descomunal que sólo está en los pequeños detalles. 
Videos, ellos fueron sus soldaditos en tal batalla sin lucha. Sus armas ante la incultura y lo deshonroso. Sus combatientes en pleno internet al frente del mundo.
O sonrisas. Delicadas y dulces que eran capaces de provocar olvidos en los malos momentos, todo cobraba la misma luz que ella misma sentía correr por su venas desde el momento en el que pisó tal preciosa tierra.
Una ligera brisa mueve su blanco vestido. La verdad es que jamás pensó que realmente todo fuese así de blanco y puro. Por un momento, pensó en la chorrada más grande que eso suponía pero, ¿quién era ella para juzgar al mismo paraíso?
El viento revuelve sus cabellos negros y los deja arremolinados a ambos lados de su morena cara con un encantador desorden. Sus ojos se fijan en el horizonte donde puede afirmar que es capaz de ver a dos nuevos invitados venir a su nuevo hogar. Sonrió al recordar gratos recuerdos que vivió junto a esas dos personillas. Así que, lo menos que puede hacer, es acercarse a saludarlos por los viejos tiempos. 
Extiende sus alas blancas de ángel y paloma. Una ráfaga de aire se desprende de ellas y revuelve su cuarto. Con un suave impulso salta por la ventana y vuela por las nuves esponjosas hasta llegar al lugar.
Dos muchachos claramente distintos y de dulces voces.
La muchacha sonrió.
- Te estábamos esperando... - susurró uno en alemán - ... Valeria.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Cerebro vs. Realidad

Gritos y gritos sin nada que contar desde el momento presente hasta el segundo en el que cesen y abandonen la fría estancia dejándolo todo vacío y abandonado a su paso. Te llevas las manos a la cabeza pensando que así, tal vez, los ruidos acaben con un susurro y no resurgan otra vez. Que equivocado estás... Ellos persiguen tu presencia a cada paso que te arriesgues a dar. Están unidos a tu cabeza para que jamás de olvides de cual es tu camino a seguir: el de la vergüenza. Admítelo, te gustaría olvidar todo lo que turba cada sentimiento positivo imponiéndose sobre él el negativo para aniquilarlo por completo y hacerse notar; lo siento, todavía no conozco remedio alguno sobre cómo huir del dolor que aquellos recuerdos vagos e incoherentes, horribles y sacrificados pero sin morir, te producen en cada una de las extremidades. 
No llores, vamos, relájate.
Lo mejor que puedes hacer en estos momentos es acunarte en tus propios brazos y susurrar palabras de ánimo para pensar que podrás escapar y esconderte de ellos. Alza tus acuosos ojos al cielo negro como el carbón que, encendido, prende tu interior; míralo con desespero y siente cómo, cualquier rayo de sol, se introduce en tus poros exteriores, cómo la luz se expande en cada una de tus moléculas. Vuelve a sentirte vivo una vez más.
No podremos quitarte la cabeza para que dejes de pensar; no podremos borrarte los malos momentos porque ya no quieres aprender de ellos otra vez ya que ya lo hiciste hace tiempo, cuando todo pasó; no podremos hacer nada para mejorarte pero sí que podemos darte algo mejor que eso: salvarte. Un poco, sí. Pero mejor una media sonrisa que morirte de asco eternamente, ¿no?

martes, 22 de marzo de 2011

Vini, Vidi, Vinci.

Un gran filósofo, llamado Sartre, filosofó sobre que el ser humano ha sido arrojado sobre la tierra, que su mera existencia no merece la pena. Él quitó los valores al ser humano, dijo que las relaciones sociales, que Marx calificaba de un intercambio económico, eran el más puro infierno; rechazó a Dios por robarnos la libertad. Llegó a inspirar un nihilismo mucho más radical que el superhombre engendrado por Nietzsche. Nadie ha llegado a la verdad tanto como él.
Y, es duro; lo sé. Debe ser horrible presentir el suicidio llamándote a ir con él. Al leer esta frase la mayoria de vosotros habrá cerrado la página de golpe y no pensará en leer más. Algunos ya no se atreverán a siquiera pulsar el link de mi blog porque lo tacharán de terrorífico o deprimente. Y, ni siquiera, han llegado al final del relato. Verán, yo expongo mis ideas por placer y no por fama ni para que sientan pena de mí. ¡Que rayo me parte y eso yo busco con mi arte! Adoro la tautología y eso se ve al entender mis escritos. Quieran o no quieran habrán leido pensamientos deprimentes y suicidas ocultados tras bonitas palabras. Pero, preocuparos por vosotros, mortales, que rechazais al caso perdido y apego a él por pena estáis unidos más de lo que habéis llegado a pensar. Miraros al espejo con cuidado y obsesión, contemplaros, admiraros, apenaros: soy yo quién os aparta de mi lado para que no molestéis mi ego y mi orgullo. Sois vosotros los acomplejados,los condicionados a esta vida que os han hecho creer y no abandonáis, idiotas.
Tras las "pequeñas" diferencias que nos distancian en la escala humana, - o, mejor dicho, animal -, os diré el por qué de mis creencias: abandono.
¿Acaso no sentís el terror y el miedo, la vergüenza y el fin acechar vuestros pasos? Todas esas emociones son latetntes en cualquier corazón de las muchachas fuertes. No todas llegan a sobrevivir a ellas, sólo unas pocas afortunadas de las cuales yo conozco alguna. He visto llorar, gritar, rendirse; lo he visto todo lo que ustedes puedan creer sobre ello, pero no las he visto avasallarse ante cualquier capullo que tratase de hundirla. Sus ideales son firmes y claros, confusos cuando la negrura tapa por completo la lucidez de su alma fortalecida por el escaso calor humano que puedan recibir al abrazarse a si mismas, solas. Ellas son auténticas heroínas, no serán machas pero sí las mejores. Ellas creen en las palabras de Sartre y demuestran que pueden hacerle frente a cualquier problema que delante se encuentre. Porque nadie las entiende, ni ayuda, ni aciertan; simplemnte les dan consejos inútiles que creen que ellas necesitan cuando no se dan cuenta de que no son más que burdas palabras para que el ego del "consejero" supere al suyo. Ellas prescinden de ellos. Son diosas. Son Supermujeres.
Y yo me alegro de ser una supermujer.

miércoles, 16 de marzo de 2011

¿Te has dado cuenta? ¿No? Acaba de caer un ángel del cielo.

- ¡Hola! Mi nombre es Terrance, 
soy un gatito tierno y mayor
que me gusta andar y conocer personas.
Me gusta que sepan las cosas malas y buenas
ya que cualquiera de ellas nos puede pasar a nosotros...
Y, por eso, quiero contarte una bonita historia,
el relato de mi vida.


Sí, ese soy yo.
Ahí mordisqueaba con cuidado y cariño el dedo de mi dueña.
Recuerdo que su piel siempre olía a miel y azúcar;
me daba de comer delicias.
Siempre estaba dispuesta a protejerme,
nunca me dejaba mucho tiempo solito,
si yo enfermaba, ella estaba conmigo.
Me cuidaba con esmero, y desapareció.
Un día me dejo solito...


Yo esperé meses delante de la ventana fantaseando que volvía a subir por el camino,
no ocurrió jamás.
No volví a oír sus pasos sobre la gravilla de la entrada;
no volví a oler su miel y azúcar.
Estuve tan apenado que dejé de comer,
ya no salía a pasear con mis amigos,
dejé cualquier relación e interacción de lado.
Yo sólo la echaba de menos con total pasión...
Estava solo.
Así que,
por miedo al abandono y al dolor,
me escondí en la cestita de hilos con los que solía coserme juguetes
y pasé allí los siguientes meses deseando despertar.




Pero la pesadilla no se pasó jamás.
Hoy por hoy todavía sueño en que me despierto acurrucado en su regazo.
Pero no es más que la arena en la que duermo
porque,
al irse ella yo ya no tuve hogar.
Mi sitio estaba a su lado y salí en su busca.
Me despedí de Ricky,
un gran amigo de la familia y mi protector.




Ahora me tocaba ser mayor y afrontar mis penas.
Tenía la misión de encontrar a mi dueña,
de oler su piel de nuevo,
buscar mi camino a su lado,
volver a mi hogar sin mirar atrás.
Y, crecí.
Maduré con el simple hecho de pensar en el encuentro final,
con la esperanza de que ella no me hubiese abandonado.
Y, por ello, viajé.
Seguí diversos olores que me llevaron a lugares que sólo veía en la televisión.
En todo camino me encontré con montones de gatitos,
millones de pajaritos
y comí bastantes ratas.
Hasta que un día hallé en un callejón
a una gatita peleona.
Éramos jóvenes,
no sabíamos mucho;
pero me acompañó.



Su nombre:
Celine.
Su olor:
Miel y Limón.
Mi estado:
Realmente enamorado de su mirada.
Y de su olor,
me recordaba a cada minuto con mi dueña,
tanto incluso que,
cada vez que miraba con cuidado a sus pupilas,
creía ver en ellos la mirada afelinada de mi dueña.
No dejé de andar,
ella me acompañó con cuidado
y con respeto.
Dormíamos donde caíamos




Pero nunca llegamos a más.
Nuestra relación era símplemente perfecta.
Celine y yo no tuvimos gatitos,
no podíamos darles la vida que ellos necesitaban.
Yo creía que los dos pensábamos eso.
Y por eso Celine me abandonó...
Se fue y sentí de nuevo el mismo vacío que aquel día
la misma hora en la que mi mundo se arrojó,
había perdido por segunda vez la miel.
Volví a mi casa,
o lo que yo creía por casa,
y, al entrar por la puerta especializada para mí,
ahí estaba.
El recuerdo de mi dueña impregnaba el aire,
me había echado de menos.
Sí, ese era mi hogar.
Ella cuidaría de mí desde el más allá
o desde donde estuviese.
Y yo ya no podría ser más feliz.



domingo, 13 de marzo de 2011

Trágico.

Por el bien de la Villa de la Hoja... 
Pero especialmente por ti, Sasuke Uchiha.
Quería morir como un asesino,
como un traidor.
A cambio de su honor,
le recompensaron con vergüenza.
A cambio de su amor,
sólo recibió odio.
Y aún así,
Itachi murió sonriendo.

Perdona, Sasuke...
No habrá próxima vez.