No huyan.

No teman de la oscuridad que aquí se pueda encontrar. No come a las personas, no las absorbe. Sólo formarán parte de un mundo loco.
Entre sin miedo.

viernes, 1 de marzo de 2013

Como Peter Panda lo harás.

Hacía mucho que no escribía nada, ha sido el tiempo suficiente para darme cuenta de las cosas: ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?
Las personas cambian, eso todos lo sabemos pero ¿hasta qué punto? Nos da miedo pero siempre seguimos adelante y cambiamos, cambiamos nuestro modo de pensar, de vestir, de actuar... Lo dejamos a un lado y nos vamos con la cabeza alta como si con eso todo estuviera bien. Y no, no lo está. ¿Cómo puedes osar venir un día tratando a todos los de tu al rededor con amor y cariño y al día siguiente abandonarlos y olvidarte de ellos como si no fueran más que puntos y aparte en las tristes líneas que son tu vida? ¿No ves como te consume por dentro y te absorbe?
Entiendo que quieras cambiar, de aires y de forma, que pienses que así madurarás y encontrarás la forma de estar a gusto contigo pero aún con todos los años que puedan pasar y todo el tiempo que dediques a cambiarte... No vas a poder hacerlo. No vas a madurar de un día para otro, no vas a ser feliz porque así quieras. Aquí no hay ningún País del Nunca Jamás donde irse a volar en mayas con Peter Pan y los polvillos de Campanilla. Esto es la pura y chocante realidad, te guste o no.
Así que sólo tienes una solución: deja de usar la cabeza, deja de pensar cómo moverte y hacer las cosas y empieza a darte cuenta de que tu corazón es el único que va a hacer que seas tú y que todo vaya bien.
Por favor, por una vez en tu miserable vida pórtate como tú sólo sabes.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Hurra.

Hacía mucho que no venía a parar por mi blog. Y, es que, me he dado cuent de que cuando más escribo es cuando me hallo en un estao mental transtornado... Por ejemplo esa maravillosa depresión de la que no me alegro de lo que escribí pero tampoco me avergüenzo: fue mi modo de escapar.
Y hoy vuelvo a recurrir a eso.

Ojala que algún día todas las personas que derrumban tu autoestima fallezcan y te dejen en paz.
Sólo pido tener una vida como otra cualquiera. Ojala fuese Sally.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Devil's Place.

Una estrella que cruza el firmamento sin origen ni destino alguno; que sólo surca con brillo plateado el cielo oscuro que sobre nosotros se ría por la lejanía de nuestras almas que jamás llegarán a rozar la simple libertad de observar a todo el mundo por encima de las cabezas, de saber qué ocurre en casa momento y de volar sin fin alrededor de este mundo lleno de maldad y escasa bondad.
¡En menudo mundo nos hemos dedicado a nacer!
Si algún demonio surgiese de entre las grietas de este enfermo mundo, se asomase simplemente, volvería a su mundo proclamando que "el mundo de arriba" es más despiadado, que deben de subir a convivir con estos seres de carne humana, que no son más que trozos sedientos de beber más y más de las entrañas de su tierra para, con el fin, matarla y absorber su poca fuerza.
Humanos, que la Reina del Infierno os lo ruega: hacer algo bueno, ¿no? Que como sigáis así voy a tener que pedirle ayuda a ese que llamáis "Santísimo", que pasa de vosotros, que le dais igual, para que me de la mitad de sus tierras que a este paso desbordáis mi mundo. ¿Hacemos el cambio? ¿Me subo yo arriba y os dejo a vosotros la parrilla eterna?

martes, 2 de agosto de 2011

Hope.

¿Qué es la esperanza?

Hope. Esperanza. Varias letras para definir un sentimiento que te empuja a seguir hacia adelante, un mecanismo dentro de tu corazón que te incita a no abandonar lo que quieres atrás.
La fuerza que te envuelve cuando el miedo te envuelve.La energía que se le da a tus piernas cuando tienen miedo de saltar. Es esa sensación que te inunda cuando todo a tu alrededor se trona negro y confuso y no sabes muy bien qué debes hacer pero ella te incita a hacer "ese algo" por pequeó que sea para que tus alas blancas, o verdes como se suele conocer a aqueste sentimiento tan dulce, no prendan en la prisión que se convierte tú alma y puedas lograr alcanzar incluso el reto más alto y difícil que jamás pensaste ganar.
La esperanza es lo que hizo que Hachiko esperase a su dueño cada día a las cuatro de la tarde delante de la estación de tren aunque sabía que jamás volvería porque su dueño ya no formaba parte de su mundo. Esperó y falleció frente al lugar dónde recuentros tan felices vivió con su dueño desde el momento en el que le encontró.
Cualquier persona pensaría que todo esto es una tontería pero cualquier intento de suicidio fracasado por cualquier persona les diría lo contrario: no son falsas ideas desquiciadas que nos anulan el ser sino la vocecilla interior que te insta a lograr lo que realemente tú quieres y anelas. 
Sin ella, ¿usted estaría aquí?
Yo puedo afirmar que no.

lunes, 18 de julio de 2011

Jamás imaginé la dulzura de una patata.

Attention: los personajes Alejandro y Bruno no son de mi propiedad ni de mi imaginación.
Son protagonistas de la historia "Sobre rock and roll y sándwiches mutantes" que es escrita en el blog http://elmundoesunteatrodecomedias.blogspot.com/ con su autora la fantástica Irene Alegría (:

Aviso: esta historia contiene YAOI, osea así relación entre chicos. Habrá sexo homosexual y yo soy MUY explícita así que si no te gusta, cierra la página y pásala a quién si le agrade. Gracias (;

- ¡Dios Mío! ¿Qué he hecho? ¿Cómo narices he acabado aquí? No puede ser cierto... Debe ser un error... No, no, no.
- ¿Por qué le das tantas vueltas? Si te ha gustado... ¿Acaso te dañé? ¿Hice algo mal? - su voz sonaba preocupada dejando atrás los matices del agotamiento que hasta hacía poco era lo que sonaba en el cuarto. 
- Eres un estúpido. ¿Qué has hecho para traerme aquí? ¡ERES UNA PATATA ASQUEROSA! - grité con todas mis fuerzas alzándome con los codos para quedar por encima de él. Los mechones marrones de mi pelo se desordenaron, aún más de lo que ya estaban, y me entorpecieron la vista y me alegré, porque me impedía ver su dulce rostro mirándome con ese deje de preocupación y obsesión.
- ¿Por qué me dices patata? - él también se levantó sobre su codo izquierdo quedando así de costado y mirándome.
- Porque tienes cara de tubérculo.
- Antes... - se acercó un poco más a mí, posó la palma de su mano sobre mi mejilla y me giró la cara. Su rostro se hallaba a pocos centímetros del mío pero sus labios no me rozaron sino que fueron a parar a mi lunar debajo del ojo. - ... Antes no decías lo mismo. - Y lamió esa marca oscura sobre mi piel con sensualidad.
Un escalofrío recorrió mi espalda y note como una inesperada erección comenzaba a surgir en mi entrepierna, la cual se encontraba tapada bajo la sábana de la cama de Alejandro. Desee que Lukas y Tianshi no aparecieran, que tardasen mucho más en llegar o dónde quiera que estuviesen. Como si mi pensamiento fuese un libro abierto, el muchacho que estimulaba mi zona erógena más extraña me susurró:
- Mis compañeros no volverán hasta dentro de un bueeeeeeeeeeeeeeeeen rato largo. Lukas está huyendo de Cameron y Tianshi andará estudiando. Tenemos el cuarto para nosotros solitos para hacer lo que queramos... Otra vez. 
Ahí iba, mi sangre se agolpeó fuertemente contra mis mejillas. "¿Cómo puede quedarme sangre para sonrojarme si estoy que exploto... más abajo? Ojala no se de cuenta..." Pero no se debe de dudar de los españoles así que, cuando me lanzó contra  la cama y se me echó encima acorralándome contra el blando colchón me dí cuenta de que ya era demasiado tarde para huir de Potatoman. Mi mente trabajaba al cien por cien buscando una escusa para no yacer más ahí desnudo. Qué difícil es pensar cuando tu sangre se concentra en cierto punto.
- He de cuidar a Dante. - Solté. El español sólo me miró por una décima de segundo antes de buscar mis labios; ágilmente me aparté. - Si lo dejo solo no sabrá ponerse el parche del ojo y jamás se le curará. Debo cuidar a mi gemelo.
Me fui a levantar pero mis muñecas fueron apresadas por las enormes manos de Alejandro que me volvió a recostar en la cama. No me dejaba escapar y eso no era una buena idea.
- ¡Déjame ir ahora mismo o te juro que te mato! ¡Quiero irme! ¡Si no me dejas ir, llamaré a Ivanka y te golpeará con su tubería! ¡Déjame! - Pero por más que insistía él sólo aferraba más mis muñecas y pegaba mi cuerpo contra el suyo.
Hábilmente, tiró la manta al suelo dejando ver perfectamente mi excitación a la vista. Tragué saliva al entender que mi erección había echado mi escusa por los suelos no, aún más abajo que eso. Pese a que mi cabello caía sobre mis ojos y el suyo me tapaba su cara podía ver en mi mente su cara de obsesivo con esa sonrisa de pervertido; ya sabía por dónde terminarían los tiros.
Su mano derecha abandona mi muñeca izquierda para dirigirse a otra zona más palpitante; el roce de su palma contra esa piel tan cálida y excitada sólo provoca que se endurezca más. Me sonrojo al simple tacto y me alegra que él no me vea porque poco a poco se acomoda para facilitar su trabajo. Comienza a subir y bajar la mano levemente, teniendo mucho cuidado con la piel; poco a poco aumenta el ritmo de las sacudidas y noto como mi corazón se asemeja con ellas: late con fuerza, manda sangre a todos lados de mi cuerpo pero en el fondo sé dónde se concentra. Mi mano izquierda, al darse cuenta de la situación en la que nos volvíamos a encontrar, se lanzá urgente a detener la suya pero, al entrever mis movimientos, su enorme mano izquierda apresa mi otra muñeca contra el colchón, no puedo hacer nada más que hundir la cabeza en la almohada y morder mi labio inferior entre placer y vergüenza. Cierro los ojos con fuerza, no puedo soportar la mirada gustosa de Alejandro al ver cómo me agrada lo que me hace; los ruidos lo evidencian: se agacha un poco sobre mi cuerpo, noto su aliento en mi miembro sin dejar de sacudirlo y un escalofrío decide recorrer en mal momento mi columna vertebral. Noto la humedad de su saliva rozar mi glande, los suaves roces de su lengua en esa parte tan sensible de mi cuerpo; de golpe, introduce mi miembro en su boca acaparándolo, apresándolo con sus labios y jugueteando con esa musculatura sin hueso... Bueno, con ambas.
- Ah... Ahh... Alejandro... - Por un momento la canción de "Alejandro" de Lady Gaga me pasa por la cabeza. <>. 
Noto su risa contra mi miembro. Mierda, él también ha caído.
Su lengua se mueve sensualmente por mi pene, de arriba abajo y buscando cada lugar en el que no lo haya hecho. Velózmente, saca mi miembro de entre sus labios para tragárselo de nuevo. Es un rítmo frenético, una montaña de sensaciones entre placenteras y de dolor porque, ¿quién me dice que no es sólo esta noche y luego me dejará? Esa idea ocupa mi mente por completo y noto como la sangre que se agolpaba en mi miembro se va poco a poco. Faltaba un gatillazo para animar la situación.
- No, no. - La voz de Alejandro, no enfadada ni disgustada, con ese tono tan suyo, me hace abrir los ojos. - Si quieres, no te la chupo pero yo te voy a dar placer.
Me pongo rojo ante tal afirmación, un dedo intruso en mi ano se adentra otra vez en ese lugar tan sumamente placentero aunque sea extraño. La sangre vuelve a su lugar pero esta vez no hay lengua que reciba la erección porque la saliva será ocupada en otro sitio: con movimientos circulares, rápidos y húmedos comienza a lubricar ese agüjero tan estrecho. Un dedo entra y sale para que la saliva entre perfecta.
- Túmbate boca abajo, - me dice con tono dulce pero con una nota de urgencia sexual -, y levanta el culo.
Giro mi cuerpo quedando totalmente expuesto a su deleite personal. Suelta al fin mis muñecas para que me coloque bien y porque necesita lubricar su miembro con una pequeña masturbación ensalivada. Se la haría yo pero... Sería demostrarle que esto me gusta, que quiero volver a sentirlo dentro, que quiero saber que se va en mí porque eso me hace creer que está más cerca de mí que nunca, más unido de lo que jamás ninguno de mis anteriores novios lo estuvo. Aunque, ahora que me paro a pensarlo, tal vez le doy a entender que me gusta ahora mismo que estoy levantando el culo para dejárselo fácil.
Dos dedos dentro, más saliva.
Tres dedos dentro, muerdo la almohada entre dolor y placer.
Los mueve, juega con ellos y veo estrellas a mi al rededor.
- Mé... Métela ya... - susurro contra la suave tela del almohadón que se haya bajo mi cara.Hala, admití que eso me gustaba... A mí manera.
No espera más: cambia los dedos por su miembro realmente duro y excitado, levanto un poco más el culo para facilitarle la entrada y, con un golpe seco, entra.
Arqueo la espalda por el placer y el dolor, un gemido sale de mis labios y eso le excita demasié a Alejandro produciendo que entre y salga con más movimiento, con más fuerza y con mucha más pasión. Agarra mi cadera con sus manos, hinca sus dedos en mi piel y apoya su pecho contra mi espalda sin dejar de entrar y salir. Adoro el roce de su piel desnuda y sudada contra la mia. Con fuerza dejo mis dedos en tratar de sujetarme a la cama para que su vaivén no me saque de la cama. Echo la cabeza atrás, no espero encontrarme con la de Alejandro pero por un poco le veo; miro de reojo sus ojos y parece que intercepta mi mirada y, por un sólo instante, nuestra vista nublada por el deseo se cruza. Una fuerte embestida, su mano en mi entrepierna de golpe subiendo y bajando la piel, sus dientes contra mi cuello y el sudor empapándolo todo. Típica película porno gay casera; aunque la litera no es muy erótica que digamos.
- Ah... Ah... Br... Bru... Bruno... Dios... No sé si p-puedo... Más... - gime Alejandro contra mi piel sin cesar su ritmo.
- Mam-mma mía... - Se me escapa en mi lengua materna pero qué más da -. Alejan... Alejandro...
Las sacudidas aumentan al oir su nombre, la velocidad de su mano también coge ritmo. No sé si puedo más, dudo mucho que aguante ese ritmo.
Y lo demuestro, me voy entre sus dedos, jadeo a su lado pero sus sacudidas no paran hasta que, al notar que la persona que tenia debajo se ha ido, descarga todo lo que tenía guardado dentro de mí. Escondo mi sonrisa de agrado y satisfacción al notarlo. Me gusta, me encanta. Le quiero.
- ¡¿Cómo has hecho para volver a convencerme de esto?! - Rujo cuando ambos caemos a la cama, agotados.
Él sólo me sonrie antes de abrazarme y colocar mi cabeza en su pecho. Su respiración se profundiza, no responde a mi pregunta; se ha quedado totalmente dormido.
- Si es que en el fondo, le quiero. - Esta vez, lo digo en alto por qué sé que no lo oirá. Jamás se lo admitiré.
Pero es la verdad.

viernes, 8 de julio de 2011

who.

Sus sollozos eran silenciosos y su sufrimiento también lo era, porque frente al resto del mundo no dudaba en mostrar aquella amplia sonrisa que dolía emocionalmente porque era carente de emociones, aunque eso solamente él lo supiera.
Se mostraba como alguien libre de preocupaciones al que no le afectaba nada, porque era preferible eso a caminar por el mundo cabizbajo y mostrándole a los demás las cualidades que te hacen humano y fácil de lastimar.

domingo, 19 de junio de 2011

Fácil de Corromper

Creía que habíamos aprendido la lección de esta serie de desafortunadas historias que la gente conoce como nuestra vida. Pensé que no volverías a fallar y ahí te tienes otra vez tendida en el frío suelo del desconsuelo escuchano de fondo la voz tranquilizadora y engreída de la felicidad. ¿Para que te vas a molestar en pensar que puedes alcanzarla si no siquiera puedes escuchar su débil voz?
Ve a la nevera y desenrosca la tapa de la botella de ese líquido espirituoso que tanto detestas pero atontada te deja, métete en la bañera con el agua caliente hasta arriba y húndete dentro; disfruta viendo como la sangre alcoholizada sale de los cortes que te has de producir en las muñecas, sabes que así te sientes mejor y, esa sensación, deja en la peor de las escalas a esa "felicidad" que es tan falsa y egocéntrica que sólo se hace feliz a sí misma. 
No te preocupes, no estarás sola; yo estaré contigo siempre porque algo superior nos unió y, aunque desee tu fallecimiento y mi huida de tu cuerpo, inevitablemente te necesito para subsistir. Recuérdalo: no puedes escapar de tu cerebro. 

martes, 7 de junio de 2011

Corto y conciso.

Cierra los ojos y respira, deja que la poca vida que te queda entre en ti. No pienses en el dolor que supondrá levantarse de ahí, ni se te ocurra recordar la pesadez de cada año; sólo hazlo. Vamos, demuéstrale al mundo que te da igual, enséñale que no va a romper tus esperanzas de un nuevo y mejorado mañana. ¿Acaso vas a dejarte vencer por un Don Nadie que cara no da cuando daña?

domingo, 5 de junio de 2011

Triste pero cierto es el fruto de la vida.

Cuando tenia solamente diez años sufrí un accidente, una mala postura a la hora de impulsarme en la piscina y me cuello dobló conforme el suelo se lo dictó. Me dolió, fue una angustia ardua que ni el hielo me calmaba, ni el frío absoluto le molestaba; fui al médico conforne no pasa, los pasillas y sus pulcras paredes y suelos... Todo ese olor a muerte me enturbió y asustó. Atemorizada conté el suceso y todavía recuerdo sus pablabas: Deberías haber muerto en tal impacto, me sorprende que sigas respirando. Fue... ¿Curioso? Escuchar a un médico decirme eso y sólo ponerme un collarín y reposo.
De ese accidente hacen casi siete años y hoy me ha dado por recordar qué hubiese pasado si ese golpe hubiese roto mi cuello y hundido mi esófago cortándome la respiración. Me he dado cuenta de la felicidad de las personas que, seguro, darían su alma para viajar atrás y ahogarme en ese momento de debilidad. Yo, les hubiese dejado. Habría sido yo quien les hubiese dicho las palabras de ánimo para acabar conmigo. La “epidemia Laura” hubiese acabado ese día y nadie más tendría que haberme sufrido. Mis amigos hubiesen encontrado a compañeros mejores y más útiles, mi ex parejas no hubiesen tenido que soportar a este bodrío tan asqueroso y patoso, mi actual pareja dudo mucho que tardase en encontrar otra y jamás hubiese hecho daño a personas que no se lo merecían; por un momento de sufrimiento podría haber librado a personas de la maldición que soy pero soy incapaz de remediarlo actualmente, el suicidio está muy visto y, aunque mi amado Sartre lo defienda, yo no creo que eso lo mejores. Nadie lloraría, posiblemente dos o tres personas, pero solo por un par de días hasta que mi recuerdo desaparezca; otros levantarían los brazos al cielo y aclamarían a Dios por producir semejante milagro para la vida.
Pero existe ese miedo que nos paraliza las manos cuando la cuchilla está preparada y oyes a tu alter ego gruñirte suplicando liberación y venganza pero tú sólo clavas la cuchilla en tu cuerpo y esperas a que la sangre calme al monstruo que eres; suplicas con lágrimas en los ojos que todo acabe y se haga la oscuridad eterna porque ya no mereces ir a ningún paraíso en donde todas esas buenas personas descansarán algún día. Llora en silencio mancillada porque a los demás puede molestarle el ruido del agua salada que tus ojos desean expulsar y recuerda para que fuiste creada: para soportar el dolor y el odio ajeno, para ver cómo las personas a tu al rededor crean nidos felices para unos prósperos años y no debes de sentir envidia con ello porque recuerda muchacha que no viniste para ser feliz si no para descubrir la vida de las miserias y abandonos, para que la gente te pisotee y no puedas hacer nada por defender tu derecho y orgullo porque no eres más que una pelusa que se balancea conforme la mueve el viento a su son, siempre hacia el huracán que es tu vida.
Admítelo, tampoco se debe estar muerta, la gente muere por comprobarlo.

Cuentas pendientes que se cumplen antes de desfallecer.

Cierra los ojos y deja que la oscuridad ocupe tu mente al completo. Abandona la visión de lo que crees real y, por un sólo momento, olvida cualquier cosa que es tu vida. Pon una cruz roja sobre mi retrato, quema mi nombre en las llamas que tu cerebro pueda crear en la más amplia sabiduría del dolor, desgarra mi cuerpo y déjalo tirado como la masa sanguinolenta que es. Jamás te preocupes por una pesadilla real, así que tómame como tal y échame de cualquier recuerdo de tu pasado para curar las heridas con un presente que proporcione algún futuro más adecuado que esta inmunde rata de alcantarilla pueda aportar.
Porque los caminos se distrorsionan y las personas hieren y marchitan a otras pero a todo se le presenta ese rayo de sol que luego tanto quema la piel. No dejes que una falsa ilusión que no merece ni medio suspiro rompa las cadenas de tu libertad y destroce las esperanzas de los nuevos días; en ocasiones la compañía no es la mejor, hasta tu propia sombra te abandona en la mismísima oscuridad y te abandona en el camino repleto de abismos sin apoyo, aunque siempre hay gente que te tienda esa mano que tanto necesitas así que aférrala y no la sueltes jamás, que no te preocupe dejar atrás lo que abandonas al huir de ese frío universo porque es mejor que la feliz te irradie a vivir en el más absoluto dolor. No hace falta que ese mal inunde y contamine la pureza de un ser.
El camino ha terminado, pero el viaje hoy por hoy continua y aunque las palabras decidan caer como cuchillos las heridas cerraran acompañada de olvido y nuevas emociones, porque aunque la vida constantemente nos demuetra que los sentimientos son heridas abiertas en los que la herida sigue doliendo por el tiempo que pase también nos quiere hacer saber que todo pasa y se arregla por el tiempo que haga falta y que por más que se sufra no hay mejor que llegar al final, recuperarte y ver como las cosas mejoran por si solas sentado desde la lejanía del campo de batalla. Y sin duda, para la mejor recuperacion del paciente, lo mejor que pyede pasar es que la cosa abandone rn una capacidad del cien por cien cualquier relacion tanto directa como indirecta que, por mucho que se quiera evitar, es lógico que el culpable desaparezca hasta nueva orden la faz de conocido terreno.

jueves, 2 de junio de 2011

Aprende.

Me hubiese gustado nacer con un contador de pasos al lado del corazón; así, podría haber contado todos y cada uno de los pasos que mi vida ha dado, podría sacarlo ahora y mirar la pantalla para saber la cantidad de caminos por los que he andado, por la cantidad de cruces que pasé y dudé.
Podría mirar dónde me equivoqué al andar, ahora mismo podría volver atrás y deshacer lo malo para que en un futuro no muy lejano, más próximo quizás que el propio presente todo se vea de manera armoniosa y no tenga que pelear ni discutir con nadie. Mi propia utopia al alcance sólo de mi mano, unido por un hilo vital a mi corazón que, aunque le disguste la compañía del aparatito de acero, entenderá mis razones y no tendrá miedo al error. Porque de los errores el ser humano aprende, el sabor del miedo a fallar nos nubla porque es agrio y nos deja huella en la lengua que tanto pánico nos da; pero necesitamos hacerlo para evolucionar.
Recuerda, comete errores, falla aunque no sea a cosa hecha, haz todo lo posible porque las cosas puedan ir a mejor siempre porque entonces te darás cuenta de que tu futuro no se basa en las cosas buenas que día a día cometas si no en la medida de fallos que cometas para aprender de ellos, la cantidad de lecciones que de esa forma aprendiste.

lunes, 30 de mayo de 2011

Inspiration

Se supone que en momentos como este debería estar escribiendo un relato que me fue pedido pero me veo sin fuerzas de pensar en cosas sádicas, me veo al borde del agotamiento y es como si mi inspiración hubiese elegido el momento más idóneo para irse y dejarme aquí con un teclado con letras que por separado no me dicen nada pero que en su conjunto soy yo.
Algún día le dará por volver y yo la espero aquí para volver a contar historias inquietantes que jamás ocurrieron.

sábado, 7 de mayo de 2011

06-05-2011

Vuelve a mirar con nerviosismo el recordatorio apuntado en su muñeca. El bolígrafo negro ha comenzado a irse de su morena piel y ahora apenas es visible, pero el simple hecho de verlo le recuerda las palabras preparadas, el lugar y la hora; vuelve una y otra vez a su cabeza sin cesar para que no se le olvide algo tan sumamente importante como puede ser eso para ella misma y para lo que la decisión de su futuro y destino puede ser.
Corre con ansias por en medio de la muchedumbre que sin rumbo vagabundeaba por las estrechas calles de su cuidad mientras los apartaba a lugeros y rudos empujones para hacer notar y poder pasar con una mayor eficacia hasta el final de la acera. Su respiración agitada escapa por sus rosados labios curvados en una sonrisa.
Llega al final y nota el viento correr entre ella sin nadie más a su al rededor. Mira su mano por última vez. Es el sitio, es la hora y faltan las palabras:

"Amigos del mundo, vosotros valéis muchísimo más que cualquier regalo u abrazo"

GRACIAS A TODOS

 

sábado, 23 de abril de 2011

Universo, tan maravilloso regalo.



- Cuando me conociste, dijiste que veías el universo en mis ojos.
- Y lo sigo viendo.
- ¿Y el día que el universo se apague?
- Ese día cerraré mis ojos.

Símplemente una frase perfecta para el momento perfecto en el que los protagonistas de Los ojos de Julia se encuentran.
El universo puede hallarse en cualquier lugar, en cualquier momento o con una simple mirada. Pero nuestras mentes cerradas nos impiden verlo. El universo es ese lugar tan magnífico que nos entretiene cuando lo vemos; si lo perdemos, ya no nos queda nada. Es algo que necesitamos.

¿Dónde ves tú el universo?
Piénsalo, no es fácil saber la respuesta.

El Fin puede ser también el Comienzo.

Las olas arremeten contra las rocas del desierto paseo marítimo tan innovador que había sido construido apenas meses atrás. Jamás sus pies descalzos habían pisado ese sitio, ni acercarse a la playa, ni al mar ni a ningún sitio que diese libertad a su ser. Le dolían las plantas de la larga caminata que sus pasos vacios de sentido habían decidido conducirla hacía allí, el agua salada tan purificadora curaría sus heridas cuando, al pasar por encima de las desnudas olas, los pequeños charcos de agua marina que, en ocasiones, el crepitar de las olas dejaba con su fina espuma blanca llena de sal que al rato desaparecía dejando un pequeño lago como si una persona allí hubiese yacido llorando por lo cual sus lágrimas pasaban ligeramente desapercibidas entre la lluvia que se arremolinaba en torno a ella. Se sentía como en el ojo de un huracán que quiere hacer que se desprenda de cada miseria que su cuerpo ha albergado todo este tiempo hasta que decidió huir. Sigue dando los pasos a ciegas pese a que en ocasiones su piel resbala en la roca húmeda produciendo que su equilibro le de falsas esperanzas y las ilusiones de caer al agua y terminar aparezca tan rápido como se van al pensar en la tontería tan grande que es eso para una persona como es ella. 
Extiende los brazos y pone rectas las palmas de las manos para tratar de sobrevolar como las gaviotas ante las tormentas y poder mantener su postura recta; como un acróbata de circo, coloca un pie delante de otro y anda así esquivando rocas y espuma salada hasta el final del trayecto. De sus labios sale una cancioncilla infantil que, con los mismos pasos que ella misma daba, se jugaba en el patio del recreo:
- Chapi, Chapo, Chapi, Chapo... - Susurra la cantinela de su infancia queríendo regresar a ella.
Echa la cabeza hacía atrás en el momento en el que la lluvia hace el completo acto de presencia en la escena para borrar cualquier resto de la otra agua salada que hay en el lugar. La gente de la calle sacan sus paraguas y se defienden de las agradables aguas dulces caídas del cielo para que no estropeen su estúpida fachada que tanto quiere mostrar pero que en realidad no es absolutamente nada más que una mascara que se colocan por la mañana para que el restro del día les acompañe y no les defraude a la hora de engañar a los demás inquilinos de este estropeado mundo; por un instante, sólo unas décimas de segundo o tal vez un poco más sin exagerar, sus miradas oscilan de los pasos de la calle a la muchacha, que bailoteaba con la cabeza apuntando arriba y una tierna y desquiciada sonrisa en los labios, y sin importarles apenas su procedencia pensaban que de una loca se trataba que fugada del psiquiátrico andaba corriendo de un lado a otro y que, si Dios lo quería, terminaría ahogándose en las aguas profundas que se llevarían su alma y sus restos a donde nadie pudiese recuperarlos. Y ahí terminaba el pensamiento, a nadie se le ocurria pensar que la familia de la joven andaría buscándola o que podía ser que alguien la hubiese drogado, se hubiese escapado y ahora la buscaban para darla caza y matarla. Pero claro, si no es familiar ni conocido, ¿para qué preocuparnos?.
Hipócritas.
Y la joven no quiere reconocer que vive en un mundo pobledo de ellos pero sabe en el fondo que es verdad y que no puede negarlo en absoluto que,tanto su alma como las de los otros, están condenadas a caer en las manos desgarradoras del olvido y el dlor por mucho que traten de repelerlo los encontrará y, cuanto más tarde en hacerlo, más duro para sus ancianas penas será. Pero eso ahora le da igual, no la importa nada que le pueda hacer más daño que el cardenal que comienza a aflorar en la mejilla de su cara que antaño fue de porcelana irrompible y ahora estaba tan desgarrada. Había huido de la persona que la mataba por dentro y ahora se sentía libre, había luchado con fuerza contra su mal personal y ahora sabía que ya no le iba a hacer nada más que dejarle esa pequeña y marcada huella, que todo iba a quedarse como una pesadilla que nadie desea al irse a dormir. Una risa, ligeramente estridente, escapa por entre sus dientes y sus labios se curvan en una sonrisa que acompañe la felicidad y locura que en esos momentos inunda cada parte de su ser dándole esa esperanza que los demás que vivimos en este mundo tan absurdo no somos capaces de sentir.
La muchacha nota la mirada de alguien atrás, se gira sobre sus talones con el vestido de la última cena empapado en lágrima, mar y lluvia con unas ligeras manchas de sangre que algún día se irán. Un niño pequeño de ojos y pelo morenos la mira con un paraguas con forma original de rana, lleva el pijama de ositos puesto, un peluche de un conejito asoma por el brazo contrario con el que sujeta el pequeño paraguas, y las botas de agua están mal colocadas. El infante la mira con una lágrimita queriendo asomar por sus ojos pero sin llegar a hacerlo; extiende un poco el paraguas hacía la joven con miedo a la lluvia húmeda.
Una sonrisa de la desconocida le desconcierta, con un bailecito bastante extraño y descordinado con ligeros trompicones se acerca al pequeño para alzarlo en sus brazos y sostener para ambos en paraguas. Con una mano, y muy hábilmente, le pone bien los zapatos al pobre niño que ya debía de doler más que suficiente.
- ¿Tú también estás solo, pequeño?
El niño, por toda respuesta, señala hacía la derecha de ambos para demostrar una dramática escena de un choque de autos. Dos coches que a toda prisa corrian para salvar la vida de un niño pensando que su idea era la correcta sin llegar a ver que los dos olvidaban que el niño tenía todo el derecho del mundo a decidir sobre su propia e inaccesible felicidad. La joven apoya la cabeza morena del nene en su hombre y le tapa la vista de la escena. Puede ver a los policías sacar dos cadáveres de los coches y taparlos con lonas negras para que la morgue se hiciese cargo de ellos mientras apartaban a curiosos y periodistas.
Sabe que esta mal, puede ser secuestro, pero sabe que nadie va a quererla más que ese huerfanito y sabe que nadie va a cuidar mejor de él que ella misma que conocía el principio y fin del dolor.

miércoles, 20 de abril de 2011

Cada Noche, una Pasión.

Eres tóxico y el roce con tu piel venenosa me daña.
La sangre me hirve en las venas, la noto correr sin destino.
Y está resurgiendo dentro mía,
la pasión sale por cada molécula de mi cuerpo.
Los pelos al viento y alborotados me tapan la vista,
pero yo no quiero dejar de admirarte.
Aunque los ojos se me empañen
con el calor que el contacto tenue ofrece
yo no voy a dejar de contemplar tu parcial desnudez.
La sansualidad se palpa,
tanto como otras tantas cosas que aquí se forman.
Arriba o abajo,
cualquier lugar perfecto para recibir la bendición,
donde sea, donde quieras
larguémonos de la cama y busquemos lugares más exóticos.
Lo innovador aparece,
el aumento del calor se hace insoportable
pero entre tus brazos,
con tu palpitante piel junto a la mía,
todo se vuelve frío y el dolor desaparece.
Ni en las más completas fantasias
esperaba encontrar tan ardiente amante
que en las noches me acompaña
y de mi lado goza con armonías.
Todo, todo y todo;
es lo que una llega a sentir.
Atrévete,
la pasión es de todos;
disfrutar,
de pocos.

martes, 19 de abril de 2011

Soledad, ¿me quieres a mí? Yo a ti no.

Sólo vas a ser ese punto y aparte al que nadie le va a importar nada. No te preocupes, la vida te dejará de lado infinitas veces ya que no te puedes fiar de nadie, tu propia sombra te abandona cuando estás en la oscuridad y tus pasos a ciegas no te van a salvar. Estás sola, lo siento nena, es la verdad.
Te han abandonado poco a poco y ahora te agarras al clavo ardiendo que es tu vida, con cualquier esperanza de un buen recuerdo agradable que te surja de golpe con un rayo de felicidad, pero no te das cuenta de que el mismo clavo te está echando a un lado para que caigas al vacío de la noche y desaparezcas eternamente.
¿Enserio quieres eso? Yo preferiría jugar al juego de vivir sin nadie y aprender a confiar en las personas que te abandonan como los días pasan para no necesitarlos más aunque sabes que eso va a ser puramente imposible ya que el ser humano es sociable por naturaleza, - por más que mi queridísimo Sartre considerara las relaciones personales con agentes externos a nosotros como el propio infierno al que nos vemos obligados a recurrir cuando estamos solos y necesitamos a alguien con el que desahogarnos - ;pero a todo ello te puedes acostumbrar a vivir como si te abandonansen en una isla desierta con nada más que un coco para hablar como si fueses Robison Crusoe, (esa obra tan conocida de Daniel Defoe).
¿Pero sabes que puedes hacer por mí y por ti hasta que ese día llegue?
Sonreir. Es fácil y barato, medidas anticrisis.

Acércate y dame tu calor.

Miro la cama sabiendo ya cada movimiento tan precisamente calculado para la noche; le veo extendido sin tapujos sobre el colchón y parcialmente cubierto por mis sábanas blancas con topos. Su color blanco resalta contra la pared y le da un aire de estar esperándome pero sin mucha ansia cuando, ambos lo sabemos, lo necesitamos más que nadie.
Llevo mis manos por dentro de mi vieja y desgastada camiseta de dormir para retirar la parte de arriba de mi rompa interior, no la voy a necesitar al tumbarme con él. Lo coloco en la silla con cuidado que no lo vea para que no sepa mis intenciones. Con suma ligereza cojo una de las puntas de la sábada de mi cama para uno donde nos tenemos que apretujar y, con el más sensual de los gestos, me meto debajo de "mi capa de protección" donde me espera sin moverse un milímetro. Cierro en torno nuestra la fina línea que separa la realidad del deseo y acuno su cuerpo en mis brazos.
- Al fin solos... - susurro con los brazos entorno a su cuerpo y los labios pegados a su silueta. - No veas que ganas tenía de volver a yacer contigo en cama... - Una risita se escapa de mis labios.
Extiendo el brazo fuera de la cama y apago la luz de la lámpara sobre mi mesita de noche, la oscuridad nos envuelve por completo pero la sábana nos defiende del frío externo y deja que nos juntemos aún más en esta noche tan especial. Hacía mucho tiempo que no le veía y quería disfrutar con él.
Entreabro la persina de mi ventana y dejo que la luz lunar nos ilumine, no molesta en absoluto. Abro los ojos y miro su suave piel la cual no puedo evitar acariciar con la yema de los dedos. Me acurruco a su lado pegando mi cara y mi torso en todo su contorno cosa que no le inmuta. Paso las piernas al rededor suya y le abrazo fuertemente con los brazos, ahora es totalmente mío y de nadie más, no escapará esta noche; será mío. Cierro los ojos para que su tacto me encandile, me atraiga a no separarme jamás; inspiro y espiro por mis labios entrecerrados y dejo que mi aliento roce con su tacto al completo y sonrío al ver como un par de "pelos" que se le han escapado de la parte de arriba de su cuerpo se mueven al compás de mi respiración. Al volverme a acurrucar para juntarnos en un solo ser, me hacen cosquillas en la nariz.
Conforme pasa el tiempo de noche, poco a poco, voy quedando encima suya para el resto de las horas que nos deparan juntos. Tenemos los torsos fundidos en uno, su parte baja y mis piernas y cadera enganchadas a las suyas, su parte superior y mi cara a apenas unos centímetros.
Rozo, otra vez, y de forma cariñosa y sensual al mismo tiempo la piel que le rodea la parte superior mientras que mi rodilla se acaricia con su inferior.
- Te quiero... - Casi un jadeo escapa de mis labios. - ... Te echaba de menos, cojín mío.
Sí, quiero a mi cojín de forma enferma. ¿Tú no?


Dedicada a My Fate's Pornosa y yaoista ewe
porque para nosotras siempre habrá algún cojín para
pensar que son quienes deben de ser.
 

domingo, 17 de abril de 2011

Ea.


Entonces, si no te gusta ni lo porno ni lo sangriento... ¿qué haces mirando mi blog?
  

Y, ¿yo por qué escribiré semejante estupidez?

Sé que quiero escribir porque noto las palabras y las sensaciones fluir por entre mis dedos pero, al mismo tiempo, soy incapaz de formar frases con las ideas que se arremolinan en mi mente y en cada poro de mi piel.
Lo insípido ha tomado el control y siento si estoy "sin sal" porque no puedo describir con habla lo que en verdad puedo llegar a hacer por una simple mirada así que no te cortes: 
mírame y descubre que en el fondo te aprecio; date cuenta de que quiero olvidar cada mal recuerdo de mi pasado entre tus brazos que es el lugar donde mejor me siento, que me protegen y me resguardan del frío invernal.

Ja, ja, ja,ja. Cursilerías las pocas. Aquí se acaba el show.